viernes, 12 de febrero de 2016


                                DE PUERTA EN PUERTA


   Cuando Cuevas de Velasco era un emporio del vino había en el pueblo más de cien cuevas, además de multitud de cocederos y de sótanos. Como recuerdo de aquel pasado queda algún dicho, "Cuevas de Velasco, donde se beben el vino y dejan el casco.", algún topónimo, como La Viña de la Cordera, La viña Yuste o El Cerrillo del Guarda, lugar donde hubo una cabaña para vigilar las viñas y protegerlas de los ganados y de la mano ajena, pero sobre todo quedan las cuevas, multitud de cuevas hoy abandonadas y sin más cometido que criar telarañas y servir de refugio a los murciélagos.

                                             













martes, 9 de febrero de 2016



Cuevas de Velasco celebra su Carnaval con sus animeros, almoneda y reparto de cañamones tostados.


La tarde fría no impidió que vecinos  y visitantes se acercaran hasta el pueblo para disfrutar de esta tradición.


vocesdecuenca.es

La pequeña localidad alcarreña de Cuevas de Velasco continúa fiel a la tradición celebrando un Carnaval que el paso de los años ha ido adaptándose a la afluencia de público pero que ha sabido mantener intacto su espíritu e historia.
Lo que antes se extendía durante varios días de celebración en la actualidad se concentra básicamente en el sábado de Carnaval donde desde ya por la mañana los 6 miembros de la Hermandad de Ánimas designados previamente recorren las calles del pueblo para pedir  a los vecinos que donen principalmente dulces y alimentos que luego serán subastados en la almoneda como pueden ser las tradicionales piñas de dulce, tartas, bizcochos,  miel, rosas, patatas, cebollas, huevos o vino.
Los animeros van comandados por un capitán que lleva el bastón de mando y los encargados de portar la bandera, la alabarda, el chuzo grande, el chuzo pequeño y, por último el tambor, van ataviados por bandas y  cintas de colores adornan las armas que portan.
Después de recorrer varias veces el pueblo asisten a un solemne funeral por los difuntos de Hermandad.
Por la tarde se celebra la almoneda o subasta de los alimentos recogidos. Además los animeros reparten cañamones tostados y zurra para todos los presentes mientras se celebra la puja. Son los propios animeros y sus familiares los que sacan lo donado para la subasta en la que participan los vecinos y visitantes. Los productos más demandados son las piñas elaboradas con miel y harina  cuyo precio puede superar los 50 euros.
También se celebra la rifa de una tarta que antiguamente se ofrecía en la fiesta de la Candelaria y que se sorteaba en Carnaval.
La tarde fría no impidió que vecinos  y visitantes se acercaran hasta el pueblo para disfrutar de esta tradición que perdura con el paso de los años y que tiene gran arraigo en Cuevas de Velasco.
Ya por la noche tuvo lugar la parte más lúdica de la fiesta con la verbena en la que grandes y pequeños disfrutaron de la música ataviados con originales disfraces.
La sorpresa de la noche vino en forma de nieve que cubrió de un manto blanco las calles y alrededores de Cuevas de Velasco que todavía permanece este domingo.










domingo, 7 de febrero de 2016





                 NIEVE EN CUEVAS DE VELASCO


   Cuando este invierno inusualmente cálido parecía que iba a abandonarnos sin dar señales de frío, en la madrugada del 7 de febrero ha caído la primera nevada de la temporada. Modesta, claro, pero abre la esperanza en este año meteorológico que además de caracterizarse por las altas temperaturas está siendo también bastante seco.










viernes, 5 de febrero de 2016

miércoles, 3 de febrero de 2016



 

                                           LA CASA-MIRADOR





Tras décadas de dudas y de tentativas muy tibias, al final no se ha construido una casa rural en Cuevas de Velasco. Y sin embargo un proyecto como el de la puesta en funcionamiento de un pequeño alojamiento rural creo sería perfectamente viable. Eso sí, hay que aprender de los que se han ido construyendo y están funcionando bien.

Los establecimientos rurales que funcionan bien son aquellos que ofrecen un trato cálido al viajero, una gastronomía aceptable y una serie de atractivos interesantes por la zona. Y no es suficiente con la tranquilidad, la soledad, el silencio…, porque eso lo ofrece cualquier pueblo. Hay que ofrecer aquello en lo que somos los mejores o de los mejores, y Cuevas de Velasco, además de una iglesia de cierto mérito, no posee otro atractivo diferente al de otros pueblos, salvo sus panorámicas, su paisaje desde el Castillo.




El proyecto que proponemos consistiría en construir una casa-mirador en el Castillo, o, para ser más exactos, en el lugar donde hoy se encuentra el corral que hay bajo el parque de El Castillo. Esta construcción integraría las paredes de roca allí existentes y no sobrepasaría la altura del parque. En el interior, además de las dependencias propias de una construcción de esta índole, destacaría un salón con amplios ventanales a las dos hojas de la vega. Podría convertirse en uno de los mejores miradores de la provincia de Cuenca, sin duda.

El resultado debería ser un albergue-casa rural versátil, de manera que pudiera acoger a grupos o a particulares, según las circunstancias.

Los problemas que plantea este proyecto son numerosos y complejos, pero no habrá nada si no se afrontan los obstáculos. Hoy ese corral es de propiedad privada, pero recuérdese que fue una cesión del ayuntamiento. Por supuesto los propietarios actuales no deben verse perjudicados. Pero, con todo, la dificultad mayor estriba en la financiación de un proyecto de tal envergadura. En otros pueblos lo han conseguido ¿por qué en Cuevas no podría lograrse?



El conjunto de atractivos para los visitantes es bien conocido: el propio pueblo, la iglesia, senderismo, el museo etnológico local, la proximidad de Cuenca con toda su potente oferta turística, la cercanía también de Huete…

Estamos viendo cómo las autoridades apuestan por la inversión preferente en los núcleos en los que se ha establecido algún tipo de alojamiento rural.

Ahí queda apenas esbozada la idea. Sé que quedan muchos interrogantes en el aire. Pero estoy convencido de que la iniciativa tendría éxito.