jueves, 18 de agosto de 2016



                    SENDERISMO EN CUEVAS DE VELASCO

El grupo reunido en la Canela.

El día 15 de agosto, día de la Virgen, tuvo lugar una marcha senderista por el término de Cuevas de Velasco. El objetivo era ir reconociendo rutas por las que discurrirán los senderos de corto recorrido que van a señalizarse en el pueblo.

Esta primera expedición partió de la Canela a eso de las siete y cuarto de la tarde en dirección al monte de Abajo. Se atravesó toda la Dehesa y se hizo alto en el Corral del Pollo. Luego los diecisiete componentes de la marcha disfrutaron del paso por la pinada del monte, dirigiéndose posteriormente hacia el Reajo, donde hubo otro alto para contemplar las tumbas de la roca y diversos petroglifos trazados sobre el peñasco. Una vez en la carretera de la vega, el grupo se dirigió hacia el pueblo, ascendiendo por la cuesta de la Carrasquilla. La distancia cubierta fue de unos 8 km. 

Los caminantes en el Corral del Pollo.


Estos recorridos pretenden poner de relieve la belleza de algunos parajes locales así como dar a conocer diversos aspectos de la historia, la cultura y las tradiciones de nuestro pueblo.

Aspecto de la pinada del monte de Abajo.


En esta marcha, destacan lugares como el lavadero, una de las construcciones más antiguas del pueblo, con sus dos fuentes y la chopera. La Dehesa, peculiar bosque de robles y encinas, con ausencia casi total de pinos, tuvo en el pasado diversos usos. Se sabe que ya en el siglo XVIII el Concejo concedía los ricos pastos de aquel lugar al carnicero a cambio de que este tuviese bien surtida de carnes la villa. Igualmente, sabemos que el Ayuntamiento autorizaba la extracción de leña a los dos hornos del lugar. Hasta hace muy poco, se han realizado en la Dehesa las tradicionales “limpias”, que son talas controladas para abastecer de leña los hogares. 

Descendiendo al Reajo.
Sobre la peña del Reajo.



El monte de Abajo, con su elegante pinada, es uno de los dos núcleos de pinar que quedan en el pueblo, si exceptuamos las zonas arboladas de los llamados “baldíos”. Antiguamente la extensión de pinares del término era mucho más amplia. Además de en la Vega, claro, se realizaron ya tardíamente roturaciones, tanto en los Arrompidos y El Cerro en general, como en la Sierra. Hoy, sigue explotándose la madera del monte, pero su uso más popular es la búsqueda de hongos y ahora con la apertura de la pista hasta Castillejo, se ha convertido también en una ruta de senderismo, de cicloturismo y de paseo.

Sobre el peñón del Reajo pueden verse algunas sepulturas excavadas en piedra, así como extraños petroglifos (inscripciones e incisiones en la roca), que se asocian a las demás necrópolis cercanas de La Losa y Valdemarón.

Cruz de Caravaca en la peña del Reajo.


El final de la marcha, discurrió por las inmediaciones del cerro de La Horca, lugar de malos presagios por haber sido, según la tradición, el cadalso de algún ajusticiado. Y se alcanzó el pueblo, como hemos dicho, por la cuesta de la Carrasquilla, árbol singular, y la Cruz del Cura, rollo de justicia de Las Cuevas.

Nos parece una magnífica iniciativa y esperamos que sigan sumándose personas a las próximas expediciones que tendrán lugar esta misma semana.

La Dehesa

Pista forestal entre pinos y encinas.







martes, 16 de agosto de 2016




                                 ASAMBLEA GENERAL 
                DE LA ASOCIACIÓN DE VECINOS DE CUEVAS 


El día 14 de agosto, se celebró la asamblea general de la Asociación de Vecinos de Cuevas de Velasco en los locales de las antiguas escuelas. A la reunión acudieron unas cincuenta y cinco personas. 

El asunto principal a tratar era la dimisión del equipo directivo anterior y la presentación de candidaturas para recomponer dicho equipo directivo. 

Las personas que abandonan la directiva de la Asociación, entre ellas, Maricruz López, Lourdes López, José Luis Palenciano y Cristina López, así como Marcos, que continuará, han venido realizando una tarea absolutamente digna de encomio durante los últimos siete años. Méritos suyos y de los colaboradores son varias publicaciones, numerosas ideas que han servido para animar el pueblo, como es el caso del Mercadillo, la Cena de Sobaquillo, la matanza…, y un sinfín de ideas y de iniciativas en pro del pueblo. Es justo, pues, mostrar el general agradecimiento por los esfuerzos realizados de forma desinteresada en beneficio del pueblo.



Las finanzas de la Asociación parece que muestran un balance saneado, con un saldo positivo de más de 9000 euros, sin contar las cuotas del presente año, aún sin abonar, así como los beneficios del Mercadillo.

Había cierta preocupación por si no se presentaba nadie para la nueva directiva de la Asociación, pero los temores quedaron disipados cuando se vio que más de diez personas mostraban su interés por seguir con la tarea de esta Asociación. Algunos de los nuevos directivos son: Ana Ballesteros, Miriam Agudo, Miriam Collado, Jaime Guisado, Francisco Sainz, Mariano Ballesteros, Ester Francés, Mariángeles (Nines) Cañas, Marcos, Pablo Gascueña…


La nueva Junta Directiva está en la actualidad en proceso de constitución. Pedimos a todos que colaboren con estas personas, que participen cuando se pidan voluntarios y que sean discretísimos en la críticas, pues, al fin y al cabo, estas personas dedicarán parte de su tiempo y sus esfuerzos de forma gratuita para el bienestar de todos.


sábado, 13 de agosto de 2016




                    GRAN COSECHA DE CEBADA: 1.800 TONELADAS



Los agricultores de Las Cuevas están satisfechos; ha sido una buena cosecha. Las lluvias fueron abundantes durante los meses de primavera, llegando a casi 200 l por mes. Y más tarde se han dado las condiciones propicias para que el granado y la maduración del cereal fuesen buenos.


“Ya firmaba yo por una cosecha así cada año”, comenta un propietario mientras mira con orgullo el montón de cebada en la era. Y es que, tras dos años flojos, el presente verano de 2016 los campos han entregado una de las mejores cosechas de los últimos 20 años.

Muchas tierras de resiembro han arrojado un rendimiento extraordinariamente alto debido, al parecer, a que el año anterior había sido tan seco que los abonos esparcidos por los campos no habían llegado a disolverse bien en la tierra. Así que este año estos campos estaban sobreabonados.


Por otro lado, el tipo de cebada sembrado en Las Cuevas, de unos 26 granos por espiga, ha granado bien, mientras que en otros pueblos limítrofes las espigas de hasta 60 semillas han madurado peor. 

Se estima que la cebada cosechada en la presente campaña en Las Cuevas de Velasco andará alrededor de las 1.800 T

Ahora, el agricultor se enfrenta al baile de precios. Si se vende pronto se corre el riesgo de perder la ocasión de mejorar el precio, aunque algunos años tampoco ha servido de nada el reservarse. Los precios oscilan entre los 14 y los 18 cms de euro por kilo.



La cebada producida en Las Cuevas de Velasco va destinada en su mayor parte al consumo animal, bien directamente o bien tras ser transformada en pienso.

Ahora aguarda la cosecha del girasol, que ya está en plena floración.





jueves, 11 de agosto de 2016



Gracias a todos vosotros el blog ha superado ya las 10.000 visitas. Saber que existe una buena cantidad de personas que siguen con interés nuestros artículos y reportajes nos anima mucho a continuar con esta tarea de dar a conocer diversos aspectos de nuestro pueblo: su historia, sus leyendas, sus tradiciones, sus noticias… Gracias


UNA PEQUEÑA MUESTRA DE LA BELLEZA DE CUEVAS






















martes, 9 de agosto de 2016

domingo, 7 de agosto de 2016




                             SAN LORENZO DE CABRILLAS


Valdecabrillas es una pedanía de Navalón, situada en el curso alto del río Mayor de Villar del Maestre. Quizás recibe ese nombre porque al principio fue un pueblo de cabreros. 

Hay referencias antiguas a esta pequeña población, concretamente hemos podido encontrar datos del siglo XIV, en un registro demográfico que hace referencia al traslado a este lugar de dos familias.



Por las construcciones y el perímetro que llegó a tener es posible que en algún momento alcanzase los 100 habitantes o quizás algo más. Pero desde hace ya más de medio siglo, Valdecabrillas está prácticamente deshabitada. Conocimos a los tres últimos moradores y ahora, en los largos y fríos inviernos de la zona, nadie habita de forma continua en el núcleo de la aldea. Hay tres o cuatro casas arregladas y un chalé de veraneo, pero el resto de la población es un montón de escombros.



Desde siempre hubo buen trato entre las gentes de Cuevas y las de Valdecabrillas, e incluso algunos vecinos del pueblo emparentaron con personas naturales de la pedanía. 

El sacerdote de Las Cuevas se ocupaba de atender esta pequeña comunidad y allí acudía con uno o dos monaguillos a los sepelios o a las fiestas.

El patrón de Valdecabrillas es San Lorenzo, cuya festividad se celebra el 10 de agosto. Y con motivo de este día desde siempre ha acudido gente de Las Cuevas, es posible que atraídos también por el acto llamado sopar, una especie de ágape con el que se obsequiaba a los visitantes, consistente en un bollo que se mojaba en zurra o en vino.



Durante este año, hemos participado de la fiesta de San Lorenzo, adelantada al día 6, diez personas de Las Cuevas, incluso con el pequeño coro de nuestro pueblo. 

No deja de ser entrañable ver a las gentes, venidas desde distintos lugares, reunirse una vez al año alrededor de su patrono y en su terruño. Durante la Santa Misa hubo recogimiento y emociones a raudales, con vivas al santo, al sacerdote y al acompañamiento.

La procesión parte de la pequeña iglesia y discurre por entre las ruinas de la aldea, de las cuales emergen, como única nota de vida cuatro moreras dispersas que producen unas moras deliciosas y que justamente en este tiempo están maduras.





Al finalizar las ceremonias religiosas tiene lugar el refrigerio para el cual los cabrillanos se vuelcan con los visitantes y se deshacen en atenciones.









jueves, 4 de agosto de 2016


                                  LA VISITA DEL BIBLIOBÚS



Recién estrenado el mes de agosto, a eso de la una del mediodía, cuando el calor comienza a acoquinar a esta vieja aldea de Cuevas, hace su entrada en la plaza el Bibliobús. El vehículo luce vivos colores, de fuerte contraste con el aspecto sobrio y gris de la mayoría de las construcciones. Se diría que ofrece esta panoplia de colores para atraer a los lectores, usando las mismas armas con las que las flores atraen a los insectos.



Al instante llegan los primeros clientes, los niños, dejan sus bicis y suben raudos al estómago de este mastodonte. Comienzan a hojear los libros, lo cual no inquieta lo más mínimo al bibliotecario, que vigila de manera relajada a los pequeños. Otro empleado prepara un minidespacho donde después tomará nota de los préstamos y de las devoluciones, así como de la apertura de algún carné.

- ¿Qué? ¿Se lee mucho en el pueblo? - pregunto al encargado.

- Pues la verdad es que no. Pero no es cosa del pueblo sino de toda la zona que llevamos nosotros. Cada vez hay menos gente y más mayor.

- ¿Y qué tipo de libros se prestan más?

- Pues mayormente novelas, ¿sabe usted? Novelas y libros de temas históricos.

En poco tiempo, se ve bastante concurrido el bibliobús. Hay incluso una pequeña cola de niños esperando a formalizar el préstamo del libro que llevan en la mano.



- Claro, cuando llegamos en época de vacaciones, hay niños, como ve, pero luego, en el invierno aquí no queda casi nadie.

- ¿Y cada cuánto tiempo vienen ustedes?

- Pues lo suyo es una vez al mes. Pero así como ahora, como cogemos las vacaciones en septiembre, ya no volveremos hasta octubre.

Se acercan los primeros adultos a la biblioteca ambulante con sus libros bajo el brazo. Los saludos son afectuosos e informales, como corresponde a gente que se conoce. El bibliotecario conoce bien a sus lectores habituales y ellos se dirigen a él como lo harían a su tendero.



- No he podido con este libro – se lamenta un lector asiduo- . Y es que tiene una letra tan pequeña que no hay modo de leer.

- Vaya – se lamenta el bibliotecario tomando el libro y hojeándolo- ¿Pues sabes que tienes razón? A ver si te busco algo que tenga la letra más grande. Vamos a ver.

Y el hombre se dirige hacia el final del bus y da a elegir al lector entre tres o cuatro ejemplares.

- Entonces, ¿dices que no volvéis hasta octubre? 

- Eso es -responde el bibliotecario.

- Pues, entonces, no sé si llevarme tres en vez de dos, como hago siempre.

Una joven, empeñada en poner en marcha un taller de lectura durante el mes de agosto, pregunta al bibliotecario y pide consejo. El hombre la atiende con interés y la orienta sobre los títulos más adecuados.



El bibliobús cuenta con una sección amplia de literatura infantil y juvenil, un rincón para cómics y un apartado destacado para videolibros y CDs.

Después de hora y media de estancia en la plaza de Cuevas, el bibliobús sale con dirección a Jábaga, donde tiene su próxima misión.

Uno se pregunta qué futuro tienen estos autobuses-biblioteca, con pueblos casi desiertos y con la llegada de los libros electrónicos. Y sin embargo, este trato cercano y familiar, así como el servicio casi hasta la puerta de tu casa, nos ha parecido algo fantástico, algo que merecería conservarse de algún modo. Cada persona debería tener su bibliotecario, como tiene su médico de cabecera.